Buscando Casa: Reality Show

Un apartamento con vista al lago en Hammarby Sjöstad para Harold, por favor.

Un apartamento con vista al lago en Hammarby Sjöstad para Harold, por favor.

 

Definitivamente, el mercado de alquileres en Venezuela es un desastre. Gracias a una fabulosa ley que distorsiona el mercado de una manera anormal y termina desalentando a los propietarios de alquilar las viviendas que han adquirido. Antes de venir a Suecia, pensaba que era mi oportunidad para vivir por mi cuenta, pero definitivamente no iba a ser tan fácil como yo pensaba.

Más regulaciones

Resulta que el mercado de alquileres sueco también está regulado. No hay nadie que diga: “este es el precio de este apartamento”, pero es relativamente fácil ir a un juzgado y reclamar que tu casero está cobrando un precio exagerado por la vivienda en la que habitas. Claro, aquí no hay regulaciones excesivas sobre el preaviso, ni duración del contrato, etc. Ahora, la gran diferencia es que la mayoría de los alquileres son por parte de compañías de bienes raíces, que construyen, y alquilan sus propiedades. Con altas regulaciones, no  hay muchos incentivos de construir, por lo que la oferta no es alta. Ahora, cuando tienes una considerable alta demanda de vivienda, siendo Estocolmo una de las ciudades con mayor crecimiento de Europa, con una oferta baja, ¿cómo decides justamente quien alquila una vivienda? Las compañías deciden a quien alquilarle gracias a una figura maligna llamada: cola.

Colas, colas, colas

Depende del condado, ciudad, etc., hay colas para alquilar apartamentos. Básicamente, acumulas puntos por cada día inscrito en la cola. Cuando hay un apartamento disponible que te interese, aplicas, las personas que tengan más días en la cola tendrán la oportunidad de alquilar. La presión en el sistema es gigante. Entre 5 y 8 años en la cola son necesarios para conseguir un apartamento. Hay zonas de la ciudad, particularmente en las islas de Kungsholmen y Södermalm, donde fácilmente necesitas más de 15 años en la cola para poder conseguir algo.

Köstatistik

La media para el año 2013 fue de entre 5,6 y 8,3 años para conseguir un apartamento

Segunda mano

Lo cierto es que paralelo al mercado de las colas, existen los apartamentos de segunda mano. Esta es la gente que es dueña de sus apartamentos y desean alquilarlos. Sin embargo, no es tan fácil como que te compraste un apartamento extra y has decidido alquilarlo. En Suecia, tú no eres el dueño de tu apartamento, eres dueño del derecho a usarlo por el tiempo que desees y vivir allí. Las asociaciones de vivienda (bostadsrättsföreningen), una figura legal parecida a las juntas de condominio venezolanas pero con mucho más poder, son las verdaderas dueñas de todo el complejo habitacional. Si deseas alquilar tu apartamento, tienes que solicitar permiso a la junta y pues, tienes que tener una excusa. Los precios están regulados y aunque en los últimos meses han relajado la normativa, simplemente no es negocio. Alquilas tu apartamento porque necesitas mudarte de ciudad temporalmente y no quieres perderlo, lo colocas al precio de ley y ya, pero en ningún momento es sustituto de tu trabajo ni te servirá de sustento.

“Esta es una cena para concerlos mejor”

El año pasado cuando decidí mudarme con un amigo de la universidad de Uppsala a Estocolmo, conseguimos un apartamento en un tranquilo suburbio en el sureste de la ciudad. Nos enamoramos del apartamento y la dueña, keniana que llegó a Suecia porque su padre era un perseguido político, conectó con nosotros. Nuestra sorpresa fue que eramos los “frontrunners” pero había una pareja que también estaba en la competencia. La chica nos confesó que recibía decenas de correos y llamadas durante el día para ver el apartamento, y que ya había dejado de contestarlos. Para tomar su decisión final, nos invitó a una cena con comida africana, donde mi amigo y yo nos pusimos nuestra mejor pinta y llevamos el vino y postre. Según ella, quería alguien que supiera apreciar su hogar como ella lo ha hecho. Muy bonito todo, pero lo cierto es que se sentía como una entrevista de trabajo, o peor, un reality show. Hemos vivido un poco más de seis meses aquí.

“No puedo dejar de pasar esta oportunidad, me dijeron mis amigos”

Luego de la noticia que nuestra casera regresaba a Suecia y no podíamos extender el contrato inicial que teníamos, nos montamos en la búsqueda de apartamento. Reclutamos un tercer amigo que también estaba en las mismas y hemos conseguido un apartamento de apenas dos años de antigüedad en el suroeste de la ciudad. La verdad que el casero estaba muy emocionado con nosotros, también programador como nosotros tres, sentía que tenía que ayudarnos. ¿Cuál fue la sorpresa esta vez? Otro ofertante le sugirió darle una cantidad de dinero para asegurar la vivienda. Pero, como él estaba tan entusiasmado con nosotros, nos dijo pues que él no podía dejar de pasar esta oportunidad, si nosotros podíamos darle la misma cantidad de dinero, nosotros ganábamos. Ya las cajas están armadas, mañana nos mudamos.

La verdad es que no hemos sufrido como otras personas, gente que pasa semanas en sofás de amigos mientras consiguen algo semi permanente. Nos ha tocado fácil a pesar de la posible discriminación por no ser suecos, aunque ese es tema de otro post. Los suecos están orgullosos de su sistema y hay bastante resistencia a relajar la regulación. Lo cierto es que los precios se mantienen relativamente bajos al compararlos con Londres o París, pero para una ciudad que crece al paso de Estocolmo, este problema puede ser un verdadero caos en los próximos años. Tenemos un contrato de un año en el apartamento nuevo en Älvsjö, ya les contaré. Les prometo que en el próximo post, será de cosas positivas de Suecia.

Vi hörs! 😀

 

PD: Ignoremos que pasó tanto tiempo entre post y post y ahora verán esto lleno de vida. ¿OK?

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